Directivos y gerentes en misión
Estadías de dos semanas a tres meses, en Pocitos, Punta Carretas o Ciudad Vieja, con escritorio, buena conexión y la posibilidad de recibir a alguien sin que sea un hotel.
De una semana a varios meses, para directivos, técnicos y personal que llega a trabajar al país. Equipados, con servicio propio, un solo contacto y factura a nombre de la empresa.
Una semana en un hotel se resuelve sola. Lo que no se resuelve es el mes y medio de un técnico, el trimestre de un gerente que llega a abrir oficina, o la familia que todavía no decidió en qué barrio va a vivir. Ahí entramos.
Estadías de dos semanas a tres meses, en Pocitos, Punta Carretas o Ciudad Vieja, con escritorio, buena conexión y la posibilidad de recibir a alguien sin que sea un hotel.
Varias personas al mismo tiempo, por semanas o meses. Las ubicamos en el mismo edificio —no repartidas por la ciudad— y con una sola coordinación.
El puente entre llegar al país y firmar un alquiler: meses de estadía amueblada mientras la persona o la familia elige dónde vivir. Trabajamos también con agencias de relocation.
Grupos que vienen por un período acotado y repiten. Una vez cargada la empresa, la siguiente reserva es un pedido de dos líneas.
Son apartamentos que ya operamos, no un catálogo de intermediación. Todos entregados con ropa blanca, cocina equipada, wifi y limpieza coordinada.
Operamos 19 unidades en este edificio. Es la opción natural cuando viajan tres, cinco u ocho personas: todas en el mismo hall, con un solo check-in coordinado.
La unidad premium de la cartera, sobre la rambla. Para dirección, para quien viene con familia, o cuando la estadía es larga y el apartamento tiene que funcionar como una casa.
El corredor donde está la mayor parte de nuestra operación: a pie de restaurantes, farmacias y transporte, a diez o quince minutos del centro de negocios.
Para quien entra y sale del país seguido, o trabaja del lado este de la ciudad. Edificios nuevos, con amenities y estacionamiento.
Fuera de temporada es la zona más conveniente del país para una semana de trabajo conjunto o un cierre de año. En enero y febrero hay que reservar con mucha antelación.
Participamos del proyecto de un edificio en Ciudad Vieja destinado íntegramente a alojamiento temporario, en el corazón del distrito financiero y a pasos del puerto. Todavía está en obra: si tu empresa necesita volumen estable en esa zona, conviene que hablemos antes de la entrega.
No alquilamos paredes: operamos las unidades todos los días. Eso es lo que hace que una estadía corporativa no termine en una cadena de mails por una cerradura.
La estadía se factura a la razón social, con su RUT. Si hay varias personas alojadas, se puede consolidar en un resumen por período en lugar de una factura por reserva.
Un responsable para todas las estadías, en español y en inglés, que ya conoce el historial de la empresa. No un canal de atención distinto por apartamento.
Las empresas registradas reservan en nuestro propio motor, con su tarifa acordada y sin los cargos de servicio que agrega un portal de alquiler temporario.
Escritorio y silla de verdad, wifi probado, cocina completa, ropa blanca y toallas, lavadero, y limpieza programada según la duración de la estadía. Quien llega a las once de la noche de un vuelo largo no tiene que salir a comprar nada.
Es la ventaja concreta de operar varias unidades en un mismo edificio: cuando una estadía se extiende y la unidad está comprometida, movemos la reserva de al lado en lugar de decir que no. Con un solo apartamento, esa llamada termina en una negativa.
Cada empresa registrada tiene su acceso: su código corporativo para reservar en el motor, sus pedidos con el estado de cada uno, y el historial de estadías. Quien gestiona los viajes no depende de que le contestemos un mail para saber cómo va una reserva. Registrar la empresa.
El trabajo pesado se hace una sola vez, al dar de alta la empresa. Después cada estadía nueva es un formulario corto o una reserva directa en el motor.
Razón social, RUT, quién va a gestionar las reservas y qué volumen estiman. Son cinco minutos y no compromete a nada.
Revisamos el pedido y habilitamos la cuenta con una tarifa corporativa según duración y volumen, más un código propio para reservar.
Desde el portal, con el código, en nuestro motor de reservas: disponibilidad real, confirmación inmediata y nada de ida y vuelta por mail.
Check-in coordinado con el pasajero, limpieza, mantenimiento y asistencia durante toda la estadía. La factura va a la empresa.
El alta la revisamos a mano: ninguna cuenta queda activa sola. Una vez aprobada, quien gestione los viajes entra con su usuario y ve el código corporativo, los pedidos en curso y el historial de estadías.
Easy Host administra alojamiento temporario en Uruguay desde 2020 y es Superanfitrión de Airbnb: 34 propiedades bajo administración y 4,8 de promedio en 83 evaluaciones de huéspedes. Dos generaciones gestionando inmuebles propios antes de eso.
Easy Corp nace de un pedido que se repetía: empresas que necesitaban varias semanas, factura a nombre de la compañía y alguien que atienda el teléfono. Eso no entra en el formato de un portal de turismo, así que armamos el canal aparte.
Siete noches. Por debajo de eso el apartamento compite con un hotel y el hotel suele ganar; a partir de la segunda semana la diferencia se da vuelta, sobre todo por la cocina y el lavadero. Para estadías más cortas igual se puede consultar: si hay un hueco en el calendario, lo tomamos.
La estadía se factura a nombre de la empresa, con su RUT, y se paga por transferencia bancaria. Si hay varias personas alojadas en el mismo período, se puede consolidar en un resumen en lugar de emitir una factura por reserva.
Las condiciones puntuales —moneda, plazo de pago, seña— quedan acordadas al dar de alta la empresa, antes de la primera reserva.
El apartamento equipado y en funcionamiento: gastos comunes, servicios, wifi, ropa blanca y toallas, limpieza al ingreso y limpiezas programadas según la duración. La cotización es cerrada: no aparece después un costo de limpieza ni un cargo de servicio.
Sí, y es donde más se nota la diferencia. En el edificio de Punta Carretas operamos 19 unidades, así que un equipo de cinco u ocho personas entra en el mismo edificio con un solo check-in coordinado, en lugar de quedar repartido en tres barrios.
Sí, sujeto a disponibilidad, y con una ventaja real: cuando la unidad original está comprometida podemos mover la reserva a otra equivalente en el mismo edificio. Es la razón por la que operar en bloque sirve para empresas y no solo para turismo.
Nuestro equipo, 24/7, en español e inglés, con mantenimiento propio. Si algo se rompe lo resolvemos nosotros; la empresa no tiene que intermediar entre un empleado y un propietario.
Sí. Para estadías largas de personal trasladado el canal natural es la agencia, y podemos trabajar con acuerdo marco y tarifas por volumen. Escribinos y lo armamos.
No. Podés buscar y pedir una cotización sin cuenta. El registro sirve para lo que viene después: tener la tarifa corporativa aplicada, reservar directo en el motor con tu código y ver el historial de estadías de la empresa.
Respondemos con disponibilidad real y una tarifa cerrada dentro de las 24 horas hábiles.